Martes, 11 octubre, 2011 20:28
Carlos Andrés Quiroga Muller es sanjuanino de nacimiento. Pero circunstancias de la vida hicieron que se radicara en Mendoza. Es por eso que
él bien conocía la trayectoria de Natania, empresa que nació hace más de 25 años en San Juan, donde es común que alguien de la familia tenga una vivienda en alguno de los tantos emprendimientos Natania.
“Previo a concretar nuestra decisión de acceder a una vivienda Natania, con mi esposa Mariana Garro, habíamos intentando acceder a nuestra casa a través de una cooperativa de viviendas, pero las condiciones eran poco claras y ni hablar de la calidad de la vivienda. Finalmente, cuando Natania se instaló en Mendoza no lo dudamos y, como yo tengo conocimiento de que en San Juan la empresa ha hecho un trabajo excelente,
no hizo falta mucho más para decidirnos por depositar toda nuestra confianza en Natania”, explica Carlos desde Mendoza.
La familia Muller es numerosa, se compone del matrimonio conformado por Carlos y Mariana y cuatro hermosos hijos. Francisco, Agustín, Pedro y Clara la más pequeña y la única hija mujer de la familia. Como necesitaba mucho espacio, los Muller optaron por una vivienda de tres dormitorios en el emprendimiento Natania 25 de Luján de Cuyo, la tipología más grande que ofrece Natania. No obstante, y a 15 días de haberse mudado, Carlos cuenta que ya están ampliando la vivienda. “Estamos haciendo la cochera, el quincho y ampliando un poco el comedor”.
“Para nosotros esta casa ha sido un gran cambio de vida. Antes vivíamos en un departamento que nos prestaban los papás de mariana que, si bien era cómodo, no tenía patio y cuando se tienen cuatro hijos, el patio es necesario”.
“Este barrio es hermoso, nuestros hijos pueden jugar en la vereda sin correr riesgos ya que las calles son poco transitadas. Además, los espacios
verdes son amplios, pueden usar la bicicleta o jugar con los hijos de mis vecinos. Es un cambio radical de vida”, cuenta Carlos. Y agrega: “Como ya sabíamos que íbamos a vivir aquí. Desde hace casi un año traigo a mis hijos a jugar al básquet al polideportivo que queda en frente del barrio. Es una gran cosa tener espacios para los chicos de ese tipo. Se puede compartir el tiempo
libre en un entorno hermoso”.
Para completar la postal familia, la familia Muller ni bien se mudó adquirió una nueva mascota. Una perra ovejero alemán que ahora tiene 3 meses y que es el delirio de los chicos de la casa.
“Estamos viviendo un sueño. Todavía no caemos en la realidad de que ya tenemos nuestra casa propia”, finaliza emocionado Carlos.
¡Bienvenidos a Natania!